Los Gorts son seres virtuales que reaccionan ante estímulos sonoros. Conforman un ecosistema cerrado, dentro de su hábitat esférico (una especie de bocadillo de cómic), aguardando nuestra actuación para comunicarse.

Cada Gort presenta unos comportamientos específicos que el usuario debe averiguar. Para poder afectar a estas criaturas, es necesario colcarse delante de cada una de ellas y emitir un sonido... tú decides cómo hacerlo: dando golpes, utilizando algún instrumento, aplaudiendo, con la propia voz... y si es así, ¿lo harás cantando?, ¿gritando?, ¿explicándoles un secreto?, quizás, entablando una conversación... Necesitarás desplegar todas tus armas sonoras para descubrir el amplio abanico de respuestas que los Gorts ofrecen: desde cambios de color, forma y tamaño, desplazamientos, vibraciones... incluso, fusiones entre ellos. Estos cambios vienen dados por los parámetros de intensidad y frecuencia de los sonidos emitidos.
La misión del usuario es tratar de enteder cómo “dialogar” con estas “entidades”, cómo manipularlas para generar una comunicación cara a cara o bien, forzar una determinada situación conjunta.
Su nombre está inspirado en el robot de la película de ciencia-ficción “The day the earth stood still” (Robert Wise, 1951).

Nos gustaría imaginar que algún visitante podrÍa llegar a pensar que los Gorts son materializaciones virtuales de las palabras, la manifestación visual de los sentimientos o de los pensamientos que vagan perdidos, inconexos, chocando entre ellos.
La pantalla se nos muestra como un gran lienzo y nuestra voz distribuye elementos y colores, componiendo una pequeña coreografía plástica, acercándonos a una especie de sinestesia: pintar con la voz, crear con la voz... comunicando sensaciones.